Apuntes sobre Fotografía y Motivación

Actualizado: 13 de feb de 2019

Desde hace un tiempo publico mis trabajos en varios grupos de fotografía como mi querido “Nikonistas” y a veces pasa que recibo comentarios copados que me hacen reflexionar, como en el caso de Verónica.



Lo primero que me viene contestar es que yo también soy un novato, porque no hace mucho que compré mi primera réflex digital.


Es cierto que haber trabajado mucho tiempo con artes visuales y aplicadas me ha dado una buena base a la hora de acercarme a la fotografía. Soy licenciado en la Facultad de Arquitectura y Diseño industrial de Milán, tengo un postgrado en la Universidad de Arte y Diseño de Helsinki y he trabajado de eso tanto en Italia que en Argentina desde el 2000.


Pero respecto a lo que es fotografía, considero estar entre los aprendices y no ciertamente entre los profesores y los maestros. Aun así, puedo compartir algunos conceptos que quizás resulten de utilidad para los que recién arrancan.


Ahora. Contestar la pregunta de Vero, sin caer en unos tips “superficiales”, no es fácil.


Reflexionando en lo que podía decir, pensé que era más interesante, en lugar de hablar de técnica, contar qué me ha ayudado en mis progresos (grandes o pequeños) de estos pocos años.


Son conceptos para mí valiosos, a los que he llegado después de casi 45 años de altibajos. Son los mismos que comparto con mi hija de 13 años.


Se los regalo a los que, en algún momento de la vida, se perdieron o todavia andan perdidos.

Dale que se puede.


Gracias a Elo, Demi, Kenji y Facu por sus fotos.


Cuando tu enemigo, sos vos.

Fotografia: Eloy Mora



Los primeros 40 años son un momento complicado para la vida de una persona. Se puede decir que estás en la mitad de tu recorrido y es el momento ideal para hacer un balance. ¿Qué has logrado? ¿Dónde has llegado?


A mí, los primeros cuarenta, me pescaron en un país extranjero, en medio de un divorcio y de un despido. Es decir… No muy bien parado que digamos.


Cuando te encontrás en una situación así, podés considerarte una víctima que ha sido maltratada por la vida, o más bien buscar entender por qué no has logrado llegar donde deseabas, si es que tenías alguna meta.

¿Qué ha pasado?


Si inicias un proceso de autocrítica, es probable que te de des cuenta que no llegaste donde deseabas porque:

Nunca creíste realmente en vos mismo
No tenías metas exactas.

Eso por lo menos es lo que me pasó a mí.

El primer paso es, por lo tanto, revertir esa situación.

Entender que nos merecemos éxito y que tenemos todas las capacidades para alcanzarlo. Sería el famoso:


“Yes I can”. “Si puedo”

Claro, no es tan fácil como decirlo, pero se puede lograr.

A veces, para ver ciertos cortocircuitos en los que estamos metidos y que no nos permiten desarrollarnos, puede ser necesario recibir ayuda externa.


Pero una vez que nos liberamos de los pesos que nos tienen atascados, somos realmente libres de emprender nuestro camino. Yo, por suerte, pude liberarme de ellos y hoy puedo decir que soy una persona feliz y realizada, aunque no sea ni rico ni famoso jaja.


Así que el primer punto es eso…


Hay que dejar de auto sabotearse, quererse más, callar las vocecitas que te quieren tirar abajo.

Plantarse fuertes e iniciar a caminar seguros, eligiendo nuestra mejor cara para el mundo.

"Pero no es verdad que uno es quien decide con que cara salir a la calle?" - Eloy Mora


Encontrar tu vocación

Fotografía: Demian Arbelo

Aprende a caminar, a correr y por sobretodo a disfrutar de vivir. - Demian Arbelo


Encontrar tu vocación... Esto es para mí, el segundo punto fundamental.


Muchos hemos transitado por la vida a través de unas etapas estándar: Inicias a estudiar de chiquito, pasas de grados, sigues eventualmente en la universidad, llegas a tu primer trabajo, inicias a pagar tus cuentas, te enamoras, te casas, tienes tu familia, tus hijos…


Puede ser que un buen momento te sientas medio perdido. Estancado en un trabajo que no te gusta, amargado por una existencia de días todos iguales, esperando algún futuro de bienestar que tarda en llegar.
El peligro de quedar estancados en la mediocridad es muy grande.

Hasta que… Hasta que encontrás lo que te gusta. En mi caso, la fotografía.


En la fotografía se juntan muchas de mis pasiones. Muchos elementos que considero importantes en mi vida. Puedo aprovechar todas mis calidades y lo que he aprendido en estos años.


Pero cómo me costó llegar a definir mi pasión! Entender que es lo que me define y que es lo que me gusta.

Entonces, a mi hija de 13 años, le aconsejo que no tenga apuro en meterse en la próxima etapa de su vida.

No me importa que se lleve todos 10. Que sea la mejor de la clase. Que siga mis pasos. No…


Intento darle muchos estímulos. Que dibuje, que practique deporte, que tome fotos, que lea, que mire películas…

Debe encontrar su vocación. No importa cuánto tiempo le tome. Es mejor “perder tiempo” en entender qué es lo que nos gusta que meternos en algo que no nos convence por motivos que nada tienen que ver con la pasión.

Hago un ejemplo.


Cuando era un pendejo y entraba en la Academia de Bellas Artes de Milán y me venía la piel de gallina. Todavía recuerdo la sensación de asombro mirando esos espacios antiguos repletos de estatuas y pinturas…


¿Por qué no fui a estudiar ahí? Porque me dijeron que hubiera sido difícil encontrar trabajo luego… Que ya no era la escuela de antes, que quizás era mejor ir a la facultad de arquitectura, etc. etc.

En lugar de seguir mis deseos, elegí lo más lógico. Lo que otros me aconsejaron.


¡Hoy entendí que la verdadera diferencia la hace la pasión!

Si trabajas con pasión vas a ser el mejor en lo que haces. Todo va a ser más fácil. Estudiar, practicar…

Todo es un juego. Las horas pasas rápido y los resultados también llegan pronto.


No vas a quedar estancado en la mediocridad. Tal vez no llegues a ser rico y famoso, pero no estarás esperando un futuro que nunca llega. EL PRESENTE será tu mayor fuente de satisfacción.


Así que a mi hija le digo:


“Amor, no me importa que seas fotógrafa. Lo que me importa es que seas feliz. Busca lo que te hace feliz y tomate tu tiempo. Yo te voy a bancar. Cualquier cosa que sea y por todo el tiempo que necesites”.


Una vez que creemos en nosotros mismos y hemos encontrado lo que nos gusta… TODO ES MÁS FÁCIL…


Fotografia: Kenji Takase

El camino de la montaña... como el de la vida... no se recorre con las piernas sino con el corazón... - Kenji Takase


¿Cuáles son los pasos siguientes?


¡Práctica y Estudio!


Estimados… Les tengo que comentar algo… en casi 20 años de actividad laboral, 5 años de universidad y un postgrado, he practicado muchas artes visuales y aplicadas… considero la fotografía una de las más complicadas, ya que involucra muchas ciencias, artes y conocimientos.


Hay que saber de composición, exposición, colorimetría y edición. Hay que entender cómo funciona una cámara, adueñarse de conceptos como ángulos de visión, distancia focal, profundidad de campo, etc. Hay que comprender temas digitales como la resolución, los pixeles, los sensores, etc. Hay conocer sobre programas y temas de computación… Bueno… Me estoy quedando corto…


Todo esto requiere ESTUDIO Y PRÁCTICA constante.


Los genios, verdaderamente genios, son una muy diminuta minoría.

Si sos un tipo “normal” como yo, sólo vas a lograr resultados a través de la práctica y el estudio. No existen atajos.

La mayoría de los fotógrafos que admiro, no han llegado hasta ahí en pocas horas… Tienen miles de fotos tomadas. Miles de horas de estudio.

Esta foto de Facundo Ibañez representa la perseverancia .



Podés pagar cursos, workshops o escuelas. Podés también investigar por tu cuenta. Cada uno elije su manera.

Les cuento lo que me ha servido a mí, esperando que les resulte de utilidad.



Consejos prácticos para mejorar:


  1. ¡Educa el ojo! Eso es lo primero y primordial. Llegué a la fotografía sabiendo de arte, diseño,gráfica, modelación y renderización 3D. Miré decenas de revistas como la National Geographic y viajé por 23 países. Eso no me hizo un gran fotógrafo, pero me ayudó a entender más rápido varios conceptos. Así que no te preocupes por comprar tu primera cámara. Procura educar tus ojos.

  2. Busca la información en internet. En internet está TO-DO. He llegado a desarrollar productos industriales completos solo a través de la información encontrada en la red. Hay que saber buscar y entender la información. Dedica tiempo en desenredar los embrollos conceptuales.

  3. No seas perezoso. No esperes que otros te den el “pan comido”. Sé ávido en adquirir conocimientos. Antes de consultar si es mejor el 35 o el 50 mm, lee todo lo que puedas y hacete tu propia idea.

  4. Frecuenta grupos de fotografía. Socializa. Interactúa con otros. Júntate con gente que comparte tu pasión. De los demás se aprende mucho.

  5. No tengas miedo de gastar el obturador. Dale duro. Lleva la cámara contigo a todo lugar. Cada situación es una ocasión de práctica. Cuando tus hijos están en el parque, el cumpleaños de tu primo, la gata de la vecina.

  6. Haceme caso, participa en algún fotoencuentro de Nicolás Foong. Gastás unos pocos mangos para aprender mucho.

  7. Cuando ya tengas una buena base de conocimientos, invertí dinero para ver a algún fotógrafo groso en acción. Ver cómo trabaja un “Eloy Mora” te va a abrir la cabeza y llevará tu práctica a otro nivel.

  8. Obtura, publica, acepta críticas. Vuelve a obturar. Sigue así hasta ver tus progresos… Y vuelve a fotografiar. ¡Esto no termina nunca!


La actitud hace la diferencia

La práctica y el estudio pueden ser ayudados por una buena actitud. Estos son mis consejos:


  1. ¡No seas soberbio! Una vez que inicias a entender algo, no te “subas al pony”. Todavía falta mucho para aprender. Hay gente que practica durante toda una vida y ha llegado a exponer sus laburos en las mejores galerías del mundo o trabajar para las mayores firmas. Nos falta mucho recorrido. Antes de basurear a un groso, preguntate primero si a lo mejor sos vos el que no ha entendido algo.

  2. No pierdas nunca la mentalidad del aprendíz, aunque te digan que sos un maestro. Los cumplidos hacen bien pero las ganas de seguir aprendiendo te harán mejor.

  3. ¡Concéntrate en tus defectos! No mires lo bueno de tus fotos y lo malo de las fotos de los demás. Concéntrate exactamente en lo puesto: En mejorar tus defectos a través de las virtudes de los demás.

  4. ¡No pierdas el asombro! Que la vida te siga sorprendiendo. No pierdas la mirada del niño.

  5. ¡Sé generoso! Si generas un círculo virtuoso y dedicas tiempo en los demás, pronto los demás también te ayudarán a ti. Mantén en movimiento esa rueda. De paso contribuís en un mundo mejor.

  6. Last but not least:

No pierdas tiempo en boludeces. La vida es corta. Dedícale tiempo a las cosas que valen.

Si tienen gana de compartir mi publicación en FB y otras redes, pueden hacerlo a través de los iconos que encuentran abajo o directamente desde mi pagina de Facebook

Muchas gracias a Eloy Mora, Demian Arbelo, Kenji Takase, Facundo Ibañez por prestarme sus obras.

Acá están sus redes:


ELOY MORA

DEMIAN ARBELO

KENJI TAKASE

FACUNDO IBAÑEZ


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